Érase una vez… porque así es como han de comenzar todas las historias…
Érase una vez..
1896 Puig i Cadafalch construyó la casa por encargo de la familia Martí i Puig (de donde cogió su nombre de Casa Martí)
Los Martí i Puig procedían de una rica familia de empresarios textiles, los cuales adquirieron los terrenos para edificar fincas y almacenes…(muy típico en aquella época)
Estos terrenos habían albergado en el pasado el antiguo Monasterio de Santa María de Montesión, hasta que fueron abandonados por las monjas en el año 1888.
Situada muy cerca de la céntrica Plaza Catalunya, encontraremos la Casa Martí en la Calle Montsió (Montesión).
De claro estilo neogótico, la casa presenta, (como no podía ser de otra forma,) numerosos elementos ornamentales modernistas.
Construida para alquiler, albergó en su historia diferentes personajes de la vida bohemia de Barcelona de aquellos tiempos…de los cuales os daré a conocer más adelante. Pero antes os explicaré la construcción..
Planta baja, dos pisos y buhardilla conforman el edificio, coronado con almenas y cornisas… alternando el uso del ladrillo visto junto con la piedra.
Ventanas y balcones con arcos decorados, y con barandillas de hierros forjados de clara inspiración modernista dan al edificio un carácter propio y singular… dinteles esculpidos y arcos de forma ojival se nos aparecen en la planta baja con todo esplendor…
Sin faltar pequeñas esculturas, una de ellas representando la tan famosa leyenda de Sant Jorge y el Dragón… escena que Puig i Cadafalch convertiría en recurrente en muchas de sus obras
Y en la buhardilla, tan característica de esta época, encontraremos arcos de medio punto que le dan ese aspecto señorial y particular.
Pero si la historia cobra peso en este edificio es gracias al local que en sus comienzos albergó su planta baja.
Els Quatre Gats…. Los Cuatro Gatos. !!!!!
Pere Romeu había trabajado como camarero en un cabaret parisino de nombre Le Chat Noir (El Gato Negro), y a su regreso a Barcelona pensó:” mi sueño es emular un local de ese estilo “ y lo consiguió… fundó Els Quatre Gats… local que regentó desde 1897 hasta 1903. ( Quien dijo que los sueños eran imposibles’) pero sigamos con la historia…
El local estaba decorado con clara inspiración medieval, lámparas circulares y mobiliario diseñados por el propio Puig i Cadafalch daban y creaban una personalidad íntima y única, y pronto se convirtió en el local de referencia del modernismo y de la clase bohemia de Barcelona.us
Incluso llegó a ser en aquellos años la sede fundacional de la Asociación Wagneriana de Barcelona, compositor muy querido y admirado por su música y óperas en nuestra ciudad.
Artistas de reconocida fama participaron incluso en una decoración exclusiva… Picasso, Ramón Casas. Antoni Gaudi, Santiago Rusiñol.
Músicos como Isaac Albéniz, Enric Granados y Luis Millet, compositor tan unido al Palau de la Música Catalana, eran asiduos clientes… y las noches se llenaban de tertulias, cenas, exposiciones de arte, espectáculos de sombras chinescas y de largas veladas literarias…
Todo visitante que pisaba la ciudad pasaba por allí…
Tal era su importancia para los artistas que hasta un joven Picasso realizo su primera exposición en su interior…(guau)
En los años en que estuvo abierto, el local acogió cuadros y carteles que los propios artistas pintaban y creaban para el local…obras tan famosas como el cuadro donde se ve a Ramón Casas y Pere Romeu montados en una bici tándem, cuadro que es todo un símbolo y reconocimiento de nuestra ciudad, y que lo podemos aún contemplar en el MNAC, el Museo Nacional de Arte Contemporáneo.
Hasta llegó a tener una publicación propia durante 15 números de nombre Quatre Gats.
O mas reciente en el tiempo, el director de cine Woody Allen rodó algunas escenas de su película “Vicky, Cristina Barcelona” dentro del actual local.
Local que como a todo, le llegó su ocaso con el paso de los años…
Mucha gente no pagaba las deudas pendientes y al pobre Pere Romeu se le acumulaban las cuentas…
Hasta que la situación se hizo insostenible y tuvo que bajar las persianas para la sorpresa de mucha gente, que no se creía que un local con su historia, corta pero tan intensa, pudiera cerrar.
Cinco años más tarde, el creador de tan emblemático local, moría pobre de tuberculosis.
El local cambió de forma radical de estilo, pasando a ser durante décadas sede del Circulo Artístico de San Lucas, de claro sentido confesional, hasta su clausura en el año 1936 a raíz de la Guerra Civil.
Toda su historia quedó sepultada bajo fardos textiles al convertirse en un simple almacén hasta el año 1983, cuando un grupo de empresarios decidieron reabrir el local, conservando su decoración interior original, con reproducciones de los cuadros pintados por aquellos legendarios artistas entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
Y así lo podemos encontrar hoy día… brillando de nuevo ante el paso del tiempo… con sus cerámicas florales y geométricas tan populares de estilo catalán, sus formas medievales en los marcos de las puertas, la forja y vidrieras en sus ventanas…
Un local con historia, con un pasado que se une de nuevo a un presente donde se recuerdan aquellas tertulias, aquellas charlas bajo el son de un piano y de la música ambiental…
Si te apetece un lugar distinto, una cena rodeado de unas paredes que cuentan una parte de la historia de la ciudad… Els Quatre Gats te espera. Buena compañía rodeados por esos Viajeros en el Arte y en el Tiempo.

















