Me gustaría compartir con vosotros-as un fragmento de mi novela” ELEONORA, LA HIJA DEL BOSQUE”.
Eleonora, comenzó entonces a acunar suavemente a Martina y a cantarle la canción de cuna que ella le cantaba veintrés años antes cuando nació, solo que esta vez era la hija quien cantaba a su madre y su madre, la que escuchaba.
“ Descansa, Martina,
madre de mi corazón,
hija de la Tierra.
Hermana de la luna…..”
Cuando terminó de cantarle la nana, observó que su madre había cerrado los ojos y que en su semblante había una sonrisa. Puso la mano en su corazón y sintió que este había dejado de latir.
El cuerpo de Martina descansaba tranquilo y en paz en los brazos de su hija; de a ventana entró un soplo de aire fresco que inundó la habitación y la estancia se llenó del alma de su madre y de todo el amor que ella le regaló en vida.
Eleonora comprendió en ese momento, que la metamorfosis y el viaje de su madre habían finalizado, al igual que la oruga que tras la crisálida se convierte finalmente en mariposa.
Autora: escritora Kristina Kalarraga
