Nacido en San Miguel, provincia de Buenos Aires, aunque desde muy pequeño vivió en Mendoza. Inició su formación artística en la Escuela Superior de Bellas Artes de la ciudad de Mendoza, Argentina, la antigua Academia Provincial de Bellas Artes de donde regresa como Profesor de Dibujo y Pintura. Es Aparejador y maquetista de arquitectura.
Andrés Cáceres, escritor y crítico de arte manifestó en una nota en la sección cultural del periódico Los Andes de Mendoza: “Si algo caracteriza a Ovejero es la elegancia, el buen gusto, cierta temperancia en el cromatismo y un ordenamiento de luces y poses nunca del todo realista, pero sin elementos gratuitos. La fantasía, lo irreal o lo onírico siempre están en función del contenido y por sobre toda otra consideración, están la plasticidad y el efecto visual del conjunto»

La obra de Ovejero se caracteriza por su estilo romántico y evocador. Sus pinturas se enfocan en la exploración de la psique humana y sus complejas emociones, creando un ambiente onírico y nostálgico en cada una de sus obras. Su técnica es detallada y una paleta de colores suaves y sutiles para presentar escenas donde las figuras humanas y la naturaleza se funden en una sola imagen. Profundamente poética y sugestiva ha sido expuesta en diversas galerías y museos de todo el mundo. Su arte invita al espectador adentrarse en el mundo interior del ser humano y a explorar los misterios del alma y la existencia. Una oda al amor, al dolor, al misterio de la existencia y al arte como vehículo de expresión y comprensión del mundo.
Gregorio Vigil-Escalera de la AICA/AECA, comentó de la muestra reciente “Habitar, transitar y volver a habitar” del artista Ovejero, en el Museo La Neomudejar de Madrid: “Acudir a una exposición con una actitud preconcebida no garantiza más que una mirada casi ciega y absorbida por el prejuicio de lo ya aparecido sin quimera y espíritu. Al acometernos el ensimismamiento ante cada pieza, sentimos el sentido pleno en cada gesto del dibujo, el matiz agudo del color y la hondura de la materia. En un momento determinado ya no estamos, sino somos. La metamorfosis opera en los participantes como una cadena de condensaciones que abren unos ojos infinitos. Atmósfera y entorno se fusionan con tal exhibición y progreso, de manera que en cada una de las etapas de esta ronda de singladuras abstractas, figurativas y escultóricas, percibimos una memoria y un numen generadores de un anhelo polícromo de la imaginación. Se sale finalmente de la exposición absortos con la idea de sentarnos en el jardín delantero para reposar y meditar, dudando incluso en regresar ante la sospecha que se nos ha quedado, en ese caudal visivo que ha jalonado un circuito tan pleno, algo significativo, entre ese cúmulo tan sensible, clarividente y visionario, además de instaurador de una súbita expansión de la conciencia artística y estética”
Francisco Arroyo Ceballos de la AICA/AECA: “Contemplando la obra de Ovejero es muy fácil estar en consonancia con las palabras de Lope por cuanto dicha pintura es poesía para los ojos. Un contundente juego tonal que roza la perfección viene acompasado por insinuantes trazos que delimitan interiormente cada lienzo, dando vida y estructura y procurando una analogía entre las diferentes partes que componen cada pieza. Divago y me eternizo al contemplar cada obra buscando sentidos e interpretaciones, desgranando cada centímetro en la mera búsqueda de la razón de tal sagacidad expresiva que, este maestro de lo abstracto, nos presenta en cada obra. “Equilibrio pienso que es la más acertada de las palabras, “simetría” que pareciera imposible dentro de un trabajo abstracto. Un trabajo inteligente y sagaz el que se nos muestra,…El juego tonal, llamativo y sugerente medido al milímetro, absorbe para sí nuestras miradas, nos atrae y hace participes de la intención de Ovejero por dar sentido a su microcosmo expresivo. Deleite es la palabra que viene a la mente al admirar su trabajo. Una clara y contundente elegancia en el tratamiento de lo abstracto”.
Innumerables exposiciones en Argentina, España, Francia, Italia, destaca la Bienal de Venecia, la más reciente (2023) en el Museo La Neomudejar en Madrid




@ovejero_julio_cesar