Hoy os presento a Mikel Olazabal, un artista que funde perfectamente la pasión y la técnica depurada. Para mi sus obras son un ejemplo del realismo actual figurativo que trata de reconquistar su dominio en el arte contemporáneo frente a tendencias más pseudomodernas, gracias a una perfecta ejecución técnica frente a otros artistas que el público general duda de si saben pintar o no.
Sus obras cercanas al hiperrealismo fotográfico son capaces al contrario que este de recrear estilos olvidados como las vanitas barrocas, la igualdad del hombre ante la muerte, como mi admirado pintor sevillano del XVII, Juan Valdés Leal con su misma pasión pero con una técnica moderna. Además sus obras reflejan plásticamente los sentimientos de los hombres enfrentados a retos desconocidos, como en la obra “La Crisis” y en mi obra favorita un modesto boceto de una cabeza de un guerrero anónimo que hace que cada uno de los espectadores imagine una época pero da igual todos apreciamos sus miedos ante lo que se avecina.