Hoy viernes en VIAJEROS EN EL ARTE os quiero dar a conocer una romántica historia con trágico final cuya leyenda procede de las dos torres mudéjares «casi gemelas» de la ciudad de Teruel.
La Torre de San Andrés y la Torre de San Martín.( catalogada como Patrimonio de la Humanidad)
Érase una vez…(porque así es como comienzan todas las historias…..)
Érase una vez…..en la época medieval turolense, Omar y Abdalá, eran dos amigos mudéjares que trabajaban como alarifes (el equivalente a los actuales aparejadores).
Un día, cuando caminaban juntos dando un paseo por Teruel, vieron en una ventana a una joven y hermosísima doncella, Zoraida, de la que ambos se enamoraron inmediatamente.
La amistad se convirtió poco a poco en rivalidad, por conquistar el corazón de la chica, y ambos, tanto Omar como Abdalá fueron, por separado, a hablar con Mohamed, padre de Zoraida, para pedirle la mano de su hija.
Ante la indecisión de la chica, y con el fin de elegir entre los dos pretendientes, decidió que la entregaría a quien antes construyera para su hija la torre más hermosa de la Villa.
Omar comenzó las obras de la torre de San Martín y Abdalá las del Salvador, y, ante la posibilidad de que uno pudiera contemplar la evolución de las obras del otro, ambos taparon sus construcciones con andamios y telas que ocultaran su evolución. Se establecieron relevos, incluso a las horas de comer, y organizaron turnos de trabajo incluso de noche, burlando la vigilancia.
El amor por Zoraida empujaba a los dos a hacer todo lo posible para acabar antes que su respectivo contrincante.
Un día, Omar anunció el término de sus obras. La población turolense se concentró a los pies de los andamios que cubrían la nueva torre de San Martín. El alarife ganador, con aire triunfal, ordenó que se destapara su trabajo. Poco a poco, las gentes iban contemplando embelesadas los bellos azulejos y adornos que decoraban la construcción. Sin embargo, cuando la torre estuvo descubierta por completo, Omar lanzó un grito de angustia: los trabajos nocturnos y bajo las telas, habían provocado un error de cálculo, y la torre aparecía ligeramente inclinada.
En ese momento, presa de la desesperación, y frente a toda la ciudad, el alarife ascendió a la torre y se lanzó al vacío, prefiriendo la muerte a una vida sin amor y sin honor.
Pocos días después, Abdalá terminó la Torre del Salvador y ganó la mano de Zoraida.
¿Una historia convertida en leyenda o una leyenda convertida en historia?
Sea como sea, ésta es su historia..,



